Aseguramos que todo empezó con unos inocentes aspavientos, exentos de alcohol, drogas, sexo y rock and roll. Eso sí con el babero para evitar las salpicaduras.
Los comensales se van sentando sin ningún tipo de orden...
Llegan los primeros brindis de los C.E. ¿Pero no nos sentamos sin ningún tipo de orden?
Las caras lo dicen todo, los dedos señalan... ¿Qué? unos la nariz, otros la trastienda ¿?¿?¿?¿?
¿ Pero, que me dices "Chato"? pero si aparecen las primeras sonrisas...
Aparecen los primeros síntomas del vino... la desinhibición, las medias sonrisas, las aureolas de santidad.
Y como no, los primeros brindis..., y más brindis, y más brindis...
La cosa se va animando y las lenguas se desatan.
Aparecen las primeras demostraciones de camaradería, esos só con el símbolo de la victoria ¿?
Las primeros paisanos intercambiando intimidades de la tierra.
Entre plato y plato hay tiempo para el paso de los ángeles y el silencio. Bendición momentanea.
Pero si ya ha llegado la penúltima, la esperada. Niña no hay problema. Tú aquí, a mi esquinita.
La cosa se encuentra cada vez más aimada y como consecuencia de la ingesta de líquidos aparecen los primeros paseos al servicio. Eso si, sin perder la femenina y policial costumbre de hacerlo en pareja.
Otro ángel pasó. Sin duda la calma que precede a la tempestad.
Un vinito más para que la cosa no decaiga.
¿Y esta seriedad? Será el paso de otro ángel.
Lo que me imaginaba, lo que el vino no pueda...
Pero ¿no estaba prohibido cumplir años en estas fechas? La verdad es que si es sólo uno, la cosa no empieza mal.
!Mama mía¡ Como tenemos las cabezas.
La verdad es que no me refería a esta cabeza, pero bueno, la ocasión lla pintan calva y no se podía desperdiciar el símil.
Un buen sumiller no pierde la ocasión de comparar, si lo degustado corresponde a lo embotellado. Aunque sea licor de moras sin alcohol, es lo de menos, hay que amortizar los conocimientos adquiridos. Y los demás con la boca cerrada que así no entran moscas.
El licor haciendo sus efectos.
Pero si hubo regalitos y todo. Mía que mono, pero mía que mono.
También aparecieron los primeros dolores de tripita. Seguro ¿No será algún chiste?
De dolores nada, se trata de algún chiste, y por las formas no es necesario adivinar la temática.
La cosa continúa, pero ya se sabe: lo bueno si breve dos veces bueno.
Mientras tanto por la otra esquina, dale que dale al brindis...




2 comentarios:
mucho ocio y mucho vicio. Arrepetíos pecadores de las verdes praderas, y volved al redil.
Ya estoy deseando en quedar para preparar otra, yeahhhh !!!
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