miércoles, 4 de marzo de 2009

UN MINUTO DE GLORIA

Con lo que cuesta conseguir un minuto de gloria,
un minuto de nada,
Que no darían algunos por un minuto de gloria…

Con permiso de “Gustavo Adolfo”
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un minuto de gloria... yo no sé
qué te diera por un minuto de gloria.

Y sin despeinarse,
en plena huida,
con la humildad que caracteriza a los genios,
ellos lo han conseguido.
Con un buen agarre inicial, con seguridad absoluta en el anclaje... El manitas de Velilla.
Con un encuadre perfecto, con una precisión que ya la quisiera Nadal, y con una sonrisa que ya quisiera la "Gioconda" El Mono Liso..., la Pala más certera de Rivas.


Y ¿qué podemos decir de este par de dos? Pues que juntitos tienen un peligro que soy incapaz de describir, uno con piedras y otro con ladrillos, maderas, algo de herramienta y no se cuantos perros... Cualquier cosa.



Abusando nuevametne de Gustavo y sus Rimas...

“Yo no sé si ese mundo de visiones
vive fuera o va dentro de nosotros.
Pero sé que conozco a muchas gentes
a quienes no conozco.”



3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿De verdad que son pinturas? No se yo si no será un engaño para que nos asomemos a la ventana, y zas, zis, zas, se acabó lo que se daba.

Anónimo dijo...

Y no se, pero me parece que la rima XXIII de Becquer no era exactamente así.

De todas maneras no haber si nos pasa lo de la última rima:


Lejos y entre los árboles
de la intrincada selva,
¿no ves algo que brilla
y llora? Es una estrella.



Ya se la ve más próxima,
como a través de un tul
de una ermita en el pórtico
brillar. Es una luz.



De la carrera rápida
el término está aquí.
Desilusión. No es lámpara ni estrella
la luz que hemos seguido: es un candil.

La Mari de Madera dijo...

¿Estamos en la guapefe o en el Museo del Prado? No es que entienda de arte..., pero creo que os queda mucho que aprender, chavalitos. La técnica del enfoque se puede mejorar, y que conste que lo digo sólo por conservar la salud visual de los guaeferos